Posts filed under '1'
Six Feet Under
Help, I have done it again
I have been here many times before
Hurt myself again today
And the worst part is there’s no-one else to blame
Be my friend, hold me
Wrap me up, un-fold me
I am small, and needy
Warm me up, and breathe me
Ouch I have lost myself again
Lost myself and I am nowhere to be found,
Yeah I think that I might break
I’ve lost myself again, and I will, I’ll say
be…(Chorus x2)
Ayuda, lo he hecho de nuevo
he estado aqui tantas veces antes
hoy me he vuelto a dañar
y lo peor es que no hay nadie más a quien culpar salvo a mí
Sé mi amigo, abrázame (sosténme)
envuélveme,ábreme
soy pequeña, y necesitada
dame calor, y respírame (dame aliento)
Auh, me he vuelto a perder a mi misma
me he perdido y no estoy en ningún lugar que se pueda encontrar
sí ,creo que me podría romper
he vuelto a perderme otra vez, y podría, diré…
sé…(coros x2).
Add comment Julio 30, 2009
Para no estudiar
Una tarde más en clase. Aplastando el culo con gusto, refocilándome en mi parálisis, simulo escuchar al profesor, simulo que no estoy en otros mundos. Soy feliz. De repente, una voz gruesa me despierta. Un armario de metro ochenta de altura y un metro de diámetro de barriga, con matrícula de alumno, vocifera sobre los temas más variopintos: los Reyes Católicos, la crisis del gas en Ucrania, la última aldea de Pontevedra… Cualquier excusa es buena para meter baza. Cualquier situación servirá para sentirse protagonista, el gran objetivo de este armario sin ropa.
A primera vista el armario muestra fortaleza e incluso intimida y sientes que si acercas la mano para acariciarlo, te dará un portazo en las narices por instinto. El armario no busca ternura. Se contenta con la mirada curiosa o de temor (cualquiera le viene bien) de unos cuantos segundos cuando abre las puertas y deja caer la mierda que lleva acumulada y que no sabe donde depositar.
Cual payaso al terminar la actuación, mira al público después de su chiste implorando la risa y el aplauso; como un bebé que llora porque pide atención, lanza esputos trabajados durante años. Cree que todo lo grande, lo que se grita, lo que hace estruendo al caer merece ser visto y admirado y reza por la comprensión de los demás.
Tras las clases regresa a su puesto de trabajo donde ejerce la autoridad democrática sobre los ciudadanos. Un uniforme, unas órdenes, un saludo del político y una porra le devuelven a su hábitat de poder. Los demás tan solo podemos y debemos mantenernos lejos, admitiendo los roces absolutamente necesarios, y trabajando para que no nos contagie nada.

1 comment Enero 24, 2009


