Posts filed under 'Almería: esquina a esquina'
Rincones de Almería (X)

Piezas independientes de un Monopoly que se nos presenta a nuestro alrededor. La estratificación de lo casual de manera perfectamente estudiada para crear en algún cerebro belleza. ¡Píntenlo ya!
En algún lugar de la calle Marín
1 comment Enero 16, 2009
Rincones de Almería (IX)
El edificio (in)clasificable. El Demonio de Tasmania lo integró en el eclecticismo ecléctico paradójico. La arquitectura de dibujos animados, como Maradona. La pala nunca podrá penetrar en su estructura de chicle; los niños lo buscan para no aburrirse; los jóvenes lo esnifan para no ser excluidos; los mayores lo lamen para que les suba la tensión; los obsesos sexuales lo admiran con saciedad; los inteligentes admiran su paradoja; los listos lo venden; los idiotas idolatran su eclecticismo; los concejales lo cuantifican; los estudiantes pasan de largo…
En algún lugar de la calle Minero
Add comment Diciembre 4, 2008
Rincones de Almería (VIII)
El hombre trata de imitar a la naturaleza. Manipula los elementos encontrados por casualidad y juega a ser Dios creando su naturaleza muerta, pero que curiosamente tanta vida nos da.
Hierro, verde, luz, negro, remotamente árabe, andaluz, libros a distancia…
Algún lugar en la plaza de la Administración Vieja
Add comment Noviembre 12, 2008
Rincones de Almería (VII)
El camino más directo entre Dios y el hombre es una línea recta.
Algún rincón de la, anteriormente bella, plaza de la Catedral
Add comment Octubre 24, 2008
Rincones de Almería (VI)
Abrió de par en par las enormes ventanas. Todavía era temprano para ver bullicio entre las calles. Era domingo y, como muchos, Arístides pagaba la factura de la noche anterior, aunque realmente no pudo dormir y sólo había tumbado su maltrecho cuerpo en la desvencijada cama del piso alquilado por un mes. Se apoyó en el balcón y simplemente admiró el paisaje urbano de su calle, sin pensar demasiado, recreándose en los pequeños detalles. Era para él uno de los grandes placeres, quizá lo único que se le daba bien, como le dijo ella un día. Le gustaba sentirse parte de esa comunidad de extraños que compartían inmuebles decimonónicos, historia viva, inmortalidad. Le encantaba poder escuchar a los vecinos a través de sus paredes de papel viviendo: su música, sus peleas, sus reconciliaciones… Llegó a manifestar unos lazos inexplicables. Tanto que cuando un día oyó a su vecina llorar no pudo resisitirse a poner muy alto algún tema de Ella Fitzgerald, el remedio que consideraba infalible contra los males terrenales, para consolarla de su pena.
Algún lugar de la calle Perea
1 comment Octubre 12, 2008
Rincones de Almería (V)
1 comment Septiembre 30, 2008
Rincones de Almería (IV)
Paseo de la Almada (1816), de Campos, del Príncipe (1857), de Cádiz, de Orozco (1873), de la República (1931), del Generalísimo (1939), de Almería (1979)… simplemente, ayer y hoy, El Paseo.
Add comment Septiembre 12, 2008
Rincones de Almería (III)
"La Alcazaba de mi pueblo
cuando la luna la baña
que es un apunte parece
de la Alhambra de Granada
¡Las Torres de la Alcazaba
cuando declina la tarde
al reflejarse las olas
parecen que lloran sangre!
¡Pobre Alcazaba del alma
que se muere recordándote!"
Francisco Villaespesa
Add comment Agosto 26, 2008
Rincones de Almería (II)
Aguanta. Agárrate fuerte a la inmortalidad. No permitas que el negocio acabe con la sangre de los escultores vertida sobre ti ni con los anhelos de belleza que son tu padre y tu madre ni con la Historia, que fue la que nos crió.
En algún lugar de la calle Eguillor
Add comment Agosto 5, 2008












